martes, 5 de febrero de 2013
Capitulo 33
Marcelo se levantó para ir al baño en medio de la noche… todavía el alcohol hacia efecto en su cabeza. Salió de la habitación y al llegar al baño miró hacia otra dirección. Miraba hacia el living del departamento. Se acercó a paso lento. Estaba mareado aún.
Llego al living para encontrarse con lo que buscaba. Coki estaba durmiendo acostada en un sillón…
Más allá de lo poco consciente que estaría en ese momento, sabía perfectamente que la mujer que estaba mirando, era aquella que el tanto amaba. Pero que tanto había hecho sufrir…
Marcelo la observó unos segundos. Si bien sentía un dolor inmenso al verla, disfrutaba de hacerlo. Podía soportar cualquier tipo de dolor por el sólo hecho de verla. Parecía un ángel. Tan sencilla. Hermosa. Perfecta. Era la perfección en cuerpo y alma.
Se acercó a ella. No quería despertarla. Sabía que coki no quería nada con él. Prefirió verla en silencio. Se sentó en el suelo, al lado del sillón donde dormía coki. Miraba su rostro. Era tan hermosa. Cada día la veía más hermosa… no entendía por qué estaban peleados, porqué había hecho eso. Moría por tocarla. Necesitaba tocarla. Necesitaba sentir el calor producido por el contacto de sus manos con el cuerpo de ella.
Levantó una mano para acariciarla. Se aproximó, llegando a la mejilla de coki. Le acaricio el rostro suavemente. No quería que despertara. Quería disfrutarla así.
Se preguntó que estaba haciendo. El dolor de cabeza no lo dejaba buscar esas respuestas. Corrió con delicadeza el pelo de la cara de coki… moría por besarla. Por darle un beso, aunque sea en la mejilla.
Alejo sus manos de ella y se agarró la cabeza… no debía estar haciendo eso. Se levantó para dejarla dormir tranquila, pero antes de irse la tapo aún mas, dejando solo sus manitos y su cara fuera de la manta.
Marcelo volvió a la habitación luego de haber pasado por el baño…
El sol, que se colaba por la ventana, comenzaba a hacer que Marcelo sufriera tremendo dolor de cabeza. Abrió los ojos e inmediatamente reconoció el lugar donde estaba. Esa habitación la conocía bien. Pero esa vez no estaba en ella de la forma que él quisiera. Se sentía avergonzado por lo de la noche anterior. Sorpresivamente, a pesar del alcohol, recordaba exactamente todo. Lo de Matías, lo de Sol, el error que cometió con Sol, y el haberla ido a buscar a Coki. Recordaba todo. Deseaba volver el tiempo atrás… no sabía qué hacer. Qué decirle cuando saliera de la habitación. Como pedirle perdón.
Se arregló un poco y cruzó la puerta. Llego a la cocina pero coki no estaba allí. Giro buscándola, hasta que la encontró.
Estaba parada en el balcón del living con un mate en la mano.
Marcelo trató de pensar que debía decirle, pero no encontraba respuestas. Su figura esbeltica desconcertaba todo tipo de pensamiento. Sólo podía mirarla.
Mt: coki…
Coki se dio vuelta de golpe. A pesar de todo, no quería verlo en ese estado. Le hacía mal verlo así, borracho, y sabia el por qué de ello.
Mt: coki necesito que hablemos.
Cr: como estas?
Mt: bien bien
Cr: estas mejor? Se te paso?
Mt: si coki. Pero necesito que hablemos de lo nuestro por favor.
Cr: está bien.
Y coki hizo un gesto invitándolo a sentarse. Se sentaron en el sillón y comenzaron a hablar.se debían muchas explicaciones.
Mt: no es lo que vos pensas.
Cr: lo que yo pienso? Y qué es?
Mt: esas fotos…
Cr: qué? Marcelo, yo las vi. Con mis propios ojos.
Coki no quería escuchar la explicación que tuviera para ello. No le creería jamás. Las fotos eran prueba suficiente para ella para darse cuenta que la había engañado.
Mt: lo sé! Sé que me equivoqué. Sé que me vivo equivocando. Pero también.. Vos… estabas con él. Todo el tiempo con él! con plaza, con Matías…
Coki no podía creer que ahora era él quien le hacía reproches.
La conversión comenzaba a convertirse en discusión. No se estaban escuchando. Y cada uno quería tener la razón.
Mt: vivís con Matías! Que queres que haga? Que me quede llorando por vos?
Cr: me estas cargando? Ahora yo tengo la culpa?
Mt: anoche cenabas con él!
Cr: si! Y que tiene eso de malo???
Mt: estuviste con él.
Ninguno habló.
Mt: estuviste con él? decime la verdad. Estuviste con Matías?!
Cr: no… es mi amigo
Marcelo no la escuchaba…
Mt: pretendías que entendiera que era tu amigo. Como querías que entendiera esas amistades? No pude ni puedo coki! No lo entiendo. No lo soporto.
Siguieron discutiendo unos minutos más, hasta que coki volvía a ser la víctima y Marcelo el responsable de la separación.
Mt: que querías que hiciera?. Que me quedara llorando, mientras vos disfrutabas de la vida, de tus “amigos” , de…
Cr: no fui yo a la que agarraron a los besos con otro!
Marcelo sintió el dolor con el que coki había dicho eso. Y ese dolor se volvió propio. Sabía que no era el momento para que sea él el que pida y/o reproche por algo.
Sabía que ambos habían soportado cosas para estar juntos, pero que esas fotos eran demasiado para cualquier pareja.
Se calmó tratando de encontrar las palabras justas para hablar. No quería discutir. Todo lo contrario. Quería solucionar ya todo eso.
Mt: me equivoqué. Lo sé. No te lo voy a negar.
Coki noto que Marcelo se había puesto mal. Que hablaba enserio.
Mt: juro que no sé que me pasó… necesito que me perdones.
Cr: qué?... te di todo. Di todo de mí. Y lo sabes. Todo para que no necesitaras buscar algo en otra mujer. Soporte tantas cosas para estar juntos y no te importo! A la primera de cambio te fuiste con otra. A caso te das una idea de lo que fue eso para mí? Ver esas fotos cuando unas horas antes fingías ser un príncipe azul!
Marcelo no sabía que decir. Sabía que coki tenía razón en todo lo que decía. Esa mujer había soportado tanto por estar con él. Se merecía un monumento. Y sabía que jamás encontraría una mujer igual. Por eso no quería perderla. No se lo perdonaría jamás.
Mt: te pido perdón. Sé que no me queres escuchar, que estas enojada, y lo entiendo. Yo estaría igual. No soportaría la idea de pensarte con otro hombre. Por eso juro que no sé qué decirte. No me salen las palabras. Estoy totalmente arrepentido. Sos la única mujer que quiero a mi lado. La mujer que amo.
La conversación duro unas horas, y las cosas fueron mejorando…Marcelo expresó todos sus sentimientos. Coki sabía que no le mentía y no quería verse, ni a ella ni a él, sufrir... Pero aún no era tiempo de entregarse a los brazos de él nuevamente…
Capitulo 32
Marcelo salió del baño. Estaba en cuero. Coki lo estaba esperando sentada en un sofá. Cuando vio que se abria la puert del baño lo vio. Lo veía tan hermoso. Moria por correr a él y besarlo. Pero no lo haría. Era el hombre que la había engañado, y que luego de engañarla, en forma de venganza o para olvidarla, se había dedicado a estar con mujeres diferentes todas las noches. Coki lo sabía. Y el solo hecho de recordarlo, le destrozaba el corazón.
Marcelo se acerco a donde estaba coki..
Mt: coki…
Coki se paró para ayudarlo.
Mt: coki.. Necesito que sepas algo
Coki lo estaba guiando a la cama para que se recostara.
Mt: coki, por favor. Necesito que me escuches.
Cr: no..
Le dijo coki parándose derecha para poder mirarlo de frente. Era la primera vez en la noche que lo miraba a los ojos para hablarle.
Cr: no. Enserio.. Mejor acóstate. Dormí un poco, y hablamos mañana.
Marcelo no se rendía y seguía agarrándola fuerte. Él iba caminando de espaldas, de tal manera que choco con la cama y ambos cayeron. Aprovechó para agarrarla rápido contra su cuerpo.
Coki luchaba por alejarse. Sabía que no resistiría mucho más.
Mt: me equivoque.
Coki se freno. Lo miro a los ojos. Necesitaba mirarlo. Ver si hablaba enserio.
Mt: vos sos la mujer que amo… te amo.
Marcelo se acercó para besarla pero coki lo frenó.
Coki, quien posaba sus dedos sobre los labios de él, lo separaba de su boca.
Cr: no.
Fue lo único que pudo decir.
Cr: cuando estés bien hablamos. Por favor no me hagas esto Marcelo. No quiero sufrir más. No lo hagas…
Coki se levantó, y salió de la habitación.
Capitulo 31
Chocaron con tanta fuerza. Ella que salía. Y el que volvía. Marcelo la agarro fuertemente. El contacto de esos cuerpos comenzó a provocar estragos en ambos. Una oleada de sentimientos recorrieron esos cuerpos. Tanto tiempo sin verse, sin haberse sentido. Coki lo miró sorprendida. No se esperaba que fuera él. Marcelo no podía creer tenerla en sus brazos estar sosteniéndola. En realidad coki había empezado a sostenerlo a él.
Mt: perdón perdón perdón. Te amo. Me tenés que escuchar!!
Cr: Marcelo, estas borracho.
Mt: no. No.
Marcelo se alejo de coki. La miraba serio.
Mt: que hacías con Matías??
Le gritó.
Coki lo miro sorprendida.
Mt: que hacías con él??!!!! Estas con él?. Tan fácil te olvidaste de mí?
Cr: qué?
Coki no entendía ese reproche que le estaba haciendo…
Por primera vez había quedado muda.
Mt: sé que estabas con él! Tan fácil me cambiaste?
Cr: qué? Me estas cargando?
El volumen de sus voces había comenzado a subir.
Cr: no fui yo la que salió en una revista besándose con otra!
Marcelo se quedo callado. Por más borracho que estuviera, sabía que coki tenía razón. Él era el culpable de todo.
Se dio vuelta y apoyo su cabeza sobre la pared. No soportaba el dolor en su cabeza, y esa situación. No soportaba no poder expresarse bien con ella. No soportaba la idea de que no lo quisiera, de que lo cambiara.
Coki, que aún seguía enojada, se calmo un poco al ver el estado en el que estaba. No podía verlo así. Lo agarro por atrás y lo hizo entrar al departamento.
Marcelo agarraba a coki mientras caminaban hacia el sillón. Quería poder mirarla como antes. Necesitaba decirle tantas cosas. Quería poder mirarla y decirle cuanto se arrepentía de todo. Coki trataba de evitar que se le acercara tanto. No quería caer en lo mismo de siempre.
Mt: te amooo
Marcelo trataba de agarrar la cara de coki, de traerla hacia su cuerpo.
Cr: basta Marcelo.. Estás borracho. No sabes lo que decís.
Mt: si que lo se.
Dijo Marcelo parándose derecho.
Mt: dije que te amo y que me arrepiento de todo.
Cr: basta. Enserio. Estás borracho. No quiero hablar de nada. Y menos en este estado.
Coki preparo el baño para que Marcelo se duchara y así despejarse un poco.
Luego de prepararle el baño, se dio vuelta y lo vio allí. Paradito, sosteniéndose de la puerta. Mirándola. Coki sintió algo fuerte en su pecho. El corazón se le estrujaba. Se le venía a la cabeza el recuerdo de aquella hermosa noche que habían pasado juntos la cual había comenzado en el mismo lugar en el que estaban parados ahora mismo. Coki trago saliva, quería contenerse. Marcelo se le acercó y le agarro la cara.
No dijo nada. Solo la miraba. Le miraba la boca. Como había extrañado tener ese rostro entre sus manos. Esos labios.
Coki se estaba dando cuenta que su resistencia estaba disminuyendo. Entonces decidió separarse. Separar esos cuerpos antes de que pasara algo. Se corrió y lo dejo solo, parado en el medio del baño. Coki lo miraba desde la puerta. Él, no se había girado aún. Le daba la espalda. Cerró los ojos y giro para luego abrir los ojos y mirarla. Estaban tan cerca y tal lejos a la vez. Coki sintió como sufría su corazón al verlo ahí parado, mirándola, entonces se fue cerrando la puerta…
lunes, 28 de enero de 2013
Capitulo 30
Esas tres palabras bastaron para que Sol se separara de él.
Marcelo se había equivocado. Y que error había cometido!.
Cuando se alejó de Sol se dio cuenta que no era la mujer en la que pensaba. La miró extraño. El alcohol estaba fulminando su cabeza. Se levanto pidiéndole perdón y se fue apuradísimo.
Cuando el chato se cruzo a Marcelo, quien caminaba apresuradamente, o por lo menos lo más rápido y derecho que podía, lo agarro del brazo.
Ch: Marcelo que te pasa?
Mt: nada. Me voy.
Ch: qué? A donde?
Mt: me voy chato. Soltame.
Ch: estás loco? Mira como estas!
Chato se dio cuenta rápidamente de que se trataba todo eso.
Ch: Marcelo, coki…
Mt: chato. Necesito hablar con ella.
Ch: lo sé. Pero porque no esperas hasta mañana? Así te pones mejor. No podes ir así!
Ante la insistencia del Chato, Marcelo decidió decirle que no iría a buscarla. Que se iría a su casa, lo cual no tenía pensado hacer.
Chato estaba preocupado. Marcelo no dejaba que lo llevara. Le preocupaba lo que le pudiera pasar en ese estado... Sabía perfectamente que Marcelo no iría a su casa. Pero sabía que en el lugar al que estaba yendo, no podría estar mejor. Al lado de Coki jamás le pasaría nada. Era el mejor lugar para quedarse.
Marcelo salió del boliche. Estaba borracho. Demasiado borracho. No era capaz de manejar. Se subió a su auto. Necesitaba irse. Necesitaba ir a lo de Coki.
Se las arregló para dirigirse al departamento de ella. Cuando llegó, miró para arriba. Miró el edificio, hacia tanto que no lo veía. Entro sin problema alguno. El guardia del edificio lo dejo pasar. Subió al piso de Coki. Estaba mareado. Estaba sacado, después de haberse decidido olvidarla, y hacerlo estando con miles de mujeres, volvía a caer en lo mismo. En la búsqueda de esa mujer que tanto le costaba olvidar. Marcelo se apoyo en la puerta. Le costaba mantenerse en pie mucho tiempo. Apoyo su cabeza en la puerta y le dio un golpe con los puños. Parecía lleno de bronca. Empezó a tocar el timbre desesperadamente. Ni siquiera él sabía como podía reaccionar cuando la tuviera enfrente. Estaba bastante alborotado. Luego de haber tocado el timbre tantas veces, se dio vuelta. Se quería ir. Empezó a llamar al ascensor nuevamente. No sabía qué hacer. Estaba sacado. Se le cruzaban tantas cosas por la cabeza. Pensaba en Ale. Estaba descontrolado. La imaginaba con Ale y lo ponía furioso. Tenía ganas de destrozar todo. Quería irse.
Coki sintió el escándalo y salió de la cama rápidamente y salió corriendo de su habitación. No entendía q pasaba.
Marcelo indeciso, se dio vuelta para volver a golpear la puerta de coki exactamente cuando ella abría la puerta de golpe, y chocaron sus cuerpos…
Capitulo 29
Esa noche, Marcelo había organizado para salir a Tequila con todos sus amigos. Le resultaba tan extraño estar en BsAs y no verla. No saber nada de ella. En realidad sabía mucho, porque nunca le perdía pisada. Siempre había alguien que le contaba todo de ella.
Coki, había decidido salir a cenar con Matías. Fueron a un restaurante a comer. Se divirtieron tanto durante la cena. Eso era típico en ellos. La pasaban muy bien juntos. Coki se sentía tan cómoda a su lado. Luego de la cena fueron a un pub a toma algo. Algo tranquilo porque coki solía acostarse temprano. Entre risas, chistes y charlas, Coki quiso imaginarse como seria Matías como hombre para ella. De repente se había sentido atraída por Matías. “Es el alcohol” pensó. Pero sabía que no. No había tomado una sola gota de alcohol. En realidad trataba de sacarse a Marcelo d la cabeza y quiso pensar si con Matías pudiera lograrlo. Coki sabía lo peligroso de ese pensamiento. Coki era una mujer tan seductora que cualquier hombre caía rendido a sus pies. Por eso dejó de lado sus pensamientos. Sabía que si se proponía intentarlo, Matías no lo dudaría. Sabía que Matías sentía una gran atracción hacia ella. Por eso no podía jugar con él. No para olvidar a otro hombre.
Por su lado, Marcelo estaba en tequila con amigos, sorpresivamente “el tiburón” todavía no había cazado ninguna presa. Sólo se divertía con amigos hasta que escucho algo que no le gustaría nada.
Marcelo se encontraba en un sillón sentado con el Chato quien comenzaba a hablar con un productor que venía a sentarse con ellos.
Ch: que hacías?
Productor: nada, estaba hablando con Matías.
Ch: y que cuenta? No viene?
Productor: no no, no va a venir porque está con cenando con Coki…
Marcelo, que no era participe de la charla, escucho esas palabras como si estuvieran dirigidas a él. Sintió como escuchar pronunciar ese nombre le causaba escalofríos. El chato se dio cuenta del error del productor. Mencionar eso frente a Marcelo. Lo miro para ver su reacción. Listo para calmarlo por si necesitara ser calmado.
Marcelo, conteniéndose, miro al chato. Con la mirada trataba de buscar algún consejo, de preguntarle cómo reaccionar. Pero decidió levantarse e irse de ahí. No quería que lo vieran. Que vieran lo que aun le causaba escuchar ese nombre, y más haberse enterado eso.
Salió a tomar aire fresco y pensar. Quería concentrarse. Era muy impulsivo y no quería hacer ni decir nada de lo que luego se pudiera arrepentir. Quería sacarse a coki de la cabeza. De repente sintió como lo agarraban de atrás. Era una mujer. La mujer por la que coki lo había dejado, Sol Calabró. Se fue a bailar con ella y con el resto de sus amigos.
Empezó a beber alcohol. Ya no se controlaba. Estaba tomando de más, y lo sabía. Pensaba que con copas se olvidaría de ella.
El alcohol estaba empezando a hacer efecto en Marcelo. Estaba desacatado. No paraba de bailar, de seducir mujeres, etc. Sol, quien había mantenido una relación con el hacía años, en el pasado, era una de las mujeres que estaba cayendo ante sus dotes de seductor. Siempre lo hacía. Marcelo producto del alcohol, comenzó un juego de seducción con Sol. Al punto que terminaron sentados en un sillón del boliche hablando y provocándose. Ése, había sido el primer encuentro entre ellos después de las fotos. Ya no tenían nada. Si había existido una relación, había sido hacia ya unos años. Marcelo sabía que estaba jugando con fuego. Sabía que jugaba con una mujer que aun sentía cosas por él, y con la mujer por la cual su relación con Coki se había roto. Sabía lo que eso provocaría en Coki. Marcelo miró a Sol durante unos segundos, y para sorpresa de ella, la besó. Se besaban apasionadamente. Marcelo estaba irreconocible. La besaba con una pasión que ni la propia Sol podía creer. Marcelo agarro su cara con las manos, y aún con los ojos cerrados le dijo “te amo”…seguía sin abrir los ojos. La volvió a besar para luego decirle algo que sería crucial en ese momento. Mientras la besaba, separó apenas sus labios de los de ella y dijo “ te amo coki”…
Capitulo 28
Pasaron unos días, y coki ya parecía haber superado el tema.
Marcelo, devuelta en Punta, parecía otro. Para quienes lo conocían, estaba irreconocible. Aquellos que sabían sobre su historia con Coki pudieron deducir rápidamente que algo estaba mal con la Cordobesa. Marcelo estaba desacatado. Salía todas las noches. Se la pasaba rodeado de amigos, mujeres y alcohol. Ya no hablaba de coki. Y ya no le importaba lo que se dijera de él. Lo que se dijera de las fotos. De nada.
Pero sólo aquellos que lo conocían bien, sabían que lo hacía en forma de despecho. Sabían que la cordobesa lo había dejado. Y que Marcelo estaba haciendo lo posible para sacársela de la cabeza. Para dejar de pensar en ella. Y buscaba la peor manera. Intentaba hacerlo estando con otras mujeres.
Marcelo había vuelto a sus andanzas.
Si todavía le quedaban esperanzas de volver a conquistar a Coki, estaba ocupándose de tirar todo por la borda. De terminar de arruinar todo. Y lo peor es que lo sabía. Sabía que esa no era la forma de solucionar las cosas. Pero su ego y su orgullo eran demasiado grandes. Cada noche era una mujer distinta. Mujeres que nunca más vería, mujeres que no le importaban.
Por su parte, coki, iba de acá para allá. Muchos festivales, muchos escenarios. Lo que la hacía feliz. Lo que necesitaba para olvidarse de él. Y hasta parecía que a veces daba resultado.
Si bien ella no salía mucho, porque se cuidaba de pasar frio, disfrutaba con la gente que quería. Comenzó a pasar mucho tiempo con Matías. Era una persona de gran ayuda para ella. Una de las pocas personas que habían estado en todo momento con Coki. Compartían tanto tiempo juntos que nuevamente se los había empezado a relacionar. Pero ya coki no se encargaba de desmentirlo. Ya no le interesaba. No tenía ninguna relación que cuidar. “Que la gente piense lo que quiera” decía Coki.
Coki, si bien tenia todo el amor de su familia y te todo el publico que tanto la amaba, se sentía sola. Se había acostumbrado a su compañía. A tener a marcelo con ella. Mas de una vez había deseado conocer a alguien. Enamorarse de alguien. Poder estar con alguien “normal”.
Ese día, Marcelo viajaba nuevamente a BsAs para solucionar unos temas sobre uno de los programas de Ideas del Sur. Para algunos, sería el momento de reencuentro con Coki, mientras que para otros seria un viaje con Sol. La verdad era que Marcelo buscaba cualquier excusa para volver a BsAs justo los días que ella estaba allí.
Cuando llegó, fue a Ideas y se encontró con el chato.
Ch: que haces, como te fue?
Mt: bien bien.
Así comenzó. Hablaron un poco de todo hasta que llego el turno de hablar de coki.
Ch: decime la verdad. No viniste exclusivamente por el programa. Viniste por ella no?
Mt: que? No. Nada que ver.
Ch: vamos. Sabias que está en BsAs también o no?
Mt: emm si, si lo sé. Pero no vine por ella chatito.
Dijo Marcelo tratando de desviar la charla…
Ch: bueno, vos sabrás… espero ninguno salga lastimado.
Mt: lastimado? Por lo visto se olvido rápido de mí. Se la pasa con Matías Alé.
El chato se sorprendió al escuchar eso. No esperaba esa contestación.
Mt: no quiero hablar chato, enserio. Estoy bien. Ya fue.
Marcelo se mostraba superado. Se mostraba como el típico Marcelo de 6 meses atrás. El que no le importaba nada. El que solamente deseaba noche, alcohol y mujeres, actitud que había cambiado al conocer a coki. Pero había vuelto a aparecer ese Marcelo. Era una forma de escudo. Una forma de cubrirse del dolor que le provocaba no estar con ella.
Capitulo 27
A los días, Marcelo, debido al gran revuelo que se había generado, decidió viajar a BsAs. Necesitaba hablar con ella aprovechando que Coki también se encontraría en BsAs esos días. Necesitaba explicarle todo. Más que explicarle, necesitaba pedirle perdón. Cualquier explicación que tenga para darle no iba a alcanzar. Sabia del error que había cometido. La había besado. Eso no lo podía negar. No sabía que decirle a coki. Como pedirle perdón.
Coki ya lo había superado. En realidad seguía sufriendo, pero trataba de olvidarse. Quería asumir que lo había perdido, pero que su vida seguía. Trataba de convencerse de algo, que antes no lo hubiese creído por nada del mundo, pero que ahora comenzaba a hacerlo. Empezaba a creer que él nunca la había amado. Que había jugado con ella como lo hacía con tantas mujeres. Cada vez que escuchaba más información sobre la relación de Marcelo con esa mujer, se convencía de que él nunca la había amado. Y que si alguna vez lo había hecho, no era suficiente, porque había caído en la tentación. Había caído en las redes de otra mujer.
Marcelo, ya en Bsas, no dudo un segundo en llamarla. Para sorpresa de él, coki había contestado.
Cr: hola
Mt: …
No se lo esperaba. No había pensado que decirle. No sabía cómo hablarle.
Mt: coki…
Cr: que pasa?
Mt: tenes que escucharme por favor.
Cr: si.
Marcelo notó que coki estaba molesta. Demasiado cortante.
Mt: no es lo que parece… es que… no lo sé… yo te llame. Te avise antes de que todo esto saliera. Y te lo expliqué.
Cr: no.
Coki lo había interrumpido. Notaba que Marcelo no podía hablar. Se trababa. Realmente no sabía cómo salir de esa y coki le facilito las cosas.
Cr: no me importa. No me importa lo que tengas para decirme. Yo vi las fotos. Te pensas que soy estúpida?
Mt: cok…
Cr: acaso pensaste que no me iba a importar? Que ibas a llegar y darme una explicación para hacer que no paso nada? Y que yo lo iba a aceptar?
Ambos se quedaron en silencio. Ni siquiera tenían fuerzas para discutir.
Mt: perdón. Es lo único que te puedo decir. Que me perdones. No sé que me pasó. Me equivoqué. Perdóname.
Coki no hablaba. Le estaba dando la oportunidad de que dijera todo lo que tenia para decir. Cosa que a Marcelo lo tomo por sorpresa. Realmente no sabía cómo hablarle.
Mt: por favor necesito verte. Veámonos y hablamos bien. Necesito explicarte, pedirte per…
Cr: no. No quiero. No te quiero ver.
Mt: coki por favor. Estoy en BsAs. Vine para hablar con vos. Por favor no me hagas esto.
Cr: que no te haga esto?. Me estas cargando?. Yo no te pedí que vinieras. Te hubieras quedado con tu novia allá.
Marcelo sintió el dolor con el que coki pronunciaba esas palabras. Sabía que no solo estaba dolorida, sino también demasiado enojada.
Cr: no quiero verte. No puedo verte. No quiero sufrir más por vos. Tal vez yo me equivoque. No lo sé… hace tu vida Marcelo.
Coki cortó el teléfono. No quería hablar. Sabía que en ese momento de furia podía decir cosas que no pensaba, que no sentía. Prefirió callarse.
Marcelo empezaba a comprender lo que coki le estaba insinuando. Él se había encargado de destrozar la relación.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)